Los ostrogodos son grupos de germanos parientes de los visigodos. En la primera mitad del siglo V caen bajo el dominio de los hunos participando en las correrías de éstos últimos. Al derrumbarse el imperio de Atila en 454 – 455, los ostrogodos se vinculan con el Imperio Romano de Oriente por medio de foedera varias veces renovados.
En la segunda mitad del siglo V el etnarca ostrogodo es Teodorico quien se había educado en Constantinopla. Teodorico llegó a la Nueva Roma en calidad de rehén. Durante sus años de aprendizaje en Constantinopla Teodorico pudo observar las grandezas y miserias del Imperio Romano de Oriente.
En 473 Teodorico suscribe un foedus que no acaba de convencerle pese a los pomposos títulos que recibe. Teodorico depreda la Mesia y otras regiones balcánicas. Incluso llega a sitiar Constantinopla. El emperador de Oriente Zenón, viendo el Imperio en peligro, se entrevista con Teodorico, le recuerda su enemistad familiar con el rey hérulo Odoacro y le invita a apoderarse de Italia.
En 488 Teodorico prepara un gran ejército compuesto en su mayor parte por ostrogodos acompañados por pequeños contingentes de otros pueblos germánicos. Teodorico penetra en Italia por Venecia que es el lugar habitual por el que entran a aquella Península las invasiones procedentes de los Balcanes. Teodorico derrota a Odoacro en Verona y asola todo el NE de Italia.
Odoacro se refugia en Ravena. En 493 Odoacro entabla negociaciones con Teodorico por las cuales Odoacro rendiría Ravena a cambio de que Teodorico respetase su vida y las de sus allegados y lugartenientes. Teodorico firma el acuerdo pero no lo cumple. Al caer Ravena Teodorico ordena matar a Teodorico, parientes y subalternos inmediatos. Teodorico forma el Reino Ostrogodo de Italia con capital en Ravena y con status de monarquía federada del Imperio Romano.