Andalucía es la región de España que más amo sin desprecio alguno hacia las demás. Sin embargo pienso que Blas Infante ha sido uno de los personajes más nefastos de la prodigiosa Historia Andaluza. Nadie duda de su magnífica formación jurídica (una oposición de notarías no las saca cualquiera) y su asesinato fue tan injusto como el de Ramiro de Maeztu en el Madrid Rojo (por poner dos ejemplos en ambas Españas) pero ¿Estaba en su sano juicio un hombre como Blas Infante que por un lado se convirte al Islam y por otro continúa ayudando a los conventos de monjas de clausura en Sevilla? ¿No veía Blas Infante esa imagen romántica de Al-Andalus de la literatura filoárabe del siglo XIX (vg. los "Cuentos de la Alhambra" de Washington Irving) que nada tienen que ver con la durísima realidad de Al Andalus para judíos y cristianos? E incluso a veces he pensado que en los desvaríos de Blas Infante no sólo desempeñan su papel el mito romántico andalusí sino el mito de ese Tartesos que hace que Andalucía sea siempre sojuzgada por los bárbaros que viven allende Despeñaperros y que serían los turdetanos respecto a los tartesios, en un segundo término visigodos respecto a béticos y por último castellanos respecto a anadalusíes.