El sistema en la Inglaterra anterior a Guillermo el Conquistador estriba en una monarquía con una realeza electiva en teoría. En la práctica los soberanos intentan asociar a su heredero al trono antes de su muerte. Sin embargo el monarca asociado tenía que revalidar dos veces su nombramiento: antes de la muerte del rey que le había nombrado y después de su fallecimiento.
Al lado del rey se encuentran los ministri, parientes del rey donde se incluyen mujeres, oficiales o jefes de los servidores de palacio, los magnates guerreros y algún prelado.
El rey está controlado por la Iglesia en lo tocante a las buenas costumbres y una asamblea denominada Conventus o Sínodo. Esta asamblea se halla formada por personajes de la corte, prelados nombrados por el rey, scherifs o condes (jefes de circunscripciones territoriales), miembros de la nobleza elegidos por el rey y otros personajes de libre designación por el monarca.
La duración de las sesiones del Sínodo es de un año por lo general aunque el rey puede alargar o abreviar el período de sesiones. Asimismo el Sínodo no puede reunirse sin convocatoria real. Las obligaciones del Sínodo son la promulgación de disposiciones religiosas y leyes civiles, constituirse en tribunal y el estudio de los impuestos que han de imponerse. No obstante el Sínodo se enfrenta a tres dificultades:
- El rey no tiene obligación de seguir sus directrices
- Su composición depende de la voluntad regia
- Carece de periodicidad
- Entre convocatoria y convocatoria no existe organismo que vele por el cumplimiento de las medidas tomadas por el Sínodo anterior