Notker Balbulus vive de 840 a 912. De él se conserva este bello himno:
Nació antes de los siglos, el Hijo de Dios invisible e infinito, por El Cual está hecha la máquina del cielo y de la tierra, del mar y de los seres que allí viven. Por El Cual los días y las horas caen y de nuevo resurgen, del Dios que los ángeles de las cimas del cielo saludan con canto eterno.
Él tomó un cuerpo frágil, purificado de la mancha del crimen (alusión al Pecado Original), hecho de la carne de la Virgen María, y por el cual Dios quería lavar la falta del primer padre y la lascivia de Eva.
Este primer día de arrepentimiento, este muy luminoso día lo dice, y el crecimiento mismo de su duración lo repite: el verdadero Sol por la radiación de su luz ha puesto en fuga las viejas sombras del nacimiento del mundo y la noche fue gratificada por el resplandor de una estrella nueva que asombró a los ojos creyentes de los Magos, y fueron gratificados de luces los pastores y deslumbrados por la claridad de los soldados de Dios.
Alégrate de nuevo, Madre de Dios, que estás rodeada por los ángeles que cantan tu gloria. Cristo, Hijo Único del Padre, Tú que por amor a nosotros has revestido la forma humana, confirma a tus fieles, y de todos ellos de quienes te has dignado acordarte, dígnate aceptar las plegarias con el fin de que si Tú te dignas, !Oh Dios!, ellos puedan participar en tu Divinidad, !Oh Tú, Hijo de Dios Único!
Notker Balbulus supone un ejemplo de la himnología cristiana de la Edad Media Occidental que en el sentir de Remy de Gourmont aprovecha los siguientes elementos de la himnología pagana:
- Música
- Elemento rítmico
- Vocabulario literario
Estos tres elementos son objeto de una exquisita elaboración teológica dentro de la himnología cristiana que elimina los conceptos internos paganos pero no los elementos externos