En Oriente Valente ha de enfrentarse a la sublevación de Procopio, familiar y alumno de Juliano, quien se rebela en Constantinopla intentando retomar la política filopagana de Juliano. En 365 Procopio es ajusticiado. A su vez, en Occidente tiene lugar en 372 la sublevación en el norte de África de Firmio. En su sublevación este personaje aglutina a los mauri, otras tribus del interior y los donatistas. La revuelta de Firmio es aplastada de orden de Valentiniano I por el magíster equitum praesentalis (jefe de la caballería imperial) Teodosio el Mayor (padre del futuro emperador Teodosio I el Grande).
En 375 muere Valentiniano I y le sucede el hijo de su segundo matrimonio Valentiniano quien tiene sólo cuatro años de edad y queda bajo la regencia de su madre Justina. En 377 los hunos empiezan a presionar a los visigodos quienes se instalan en el Imperio Romano. Las vejaciones que los magistrados romanos cometen con los godos les lleva a éstos a sublevarse. Los godos vencen y matan al emperador Valente en la batalla de Adrianópolis. Esto lleva a que Graciano (hijo de Valentiniano I y su primera esposa Marina Severa) sea nombrado augusto de la parte oriental.
Graciano asocia a su poder al cuñado de su hermanastro Valentiniano II. Éste no es otro que Teodosio I el Grande quien está casado en segundas nupcias con Gala (hija de Valentiniano I y su segunda mujer Justina). Teodosio I el Grande se ocupa de Oriente y deja el Occidente a Graciano y Valentiniano II bien que éste sometido a la tutela de Graciano quien como Teodosio I es niceno. Teodosio I hace esto para despojar de la regencia a una arriana homea como es su suegra Justina.
Teodosio I da pruebas de su religiosidad visible en:
- La declaración del cristianismo niceno como religión oficial del Imperio por el Edicto de Tesalónica de 380 que se conserva en el Código Teodosiano (XVI,1,2)
- Cierre del Oráculo del Delfos
- Prohibición de las Olimpiadas que no se recuperan hasta 1886 con el barón Pierre de Coupertin