"Cuando llegó navegando hasta Creta, según escriben y cantan los muchos, habiendo tomado el ovillo de lino de parte de Ariadna enamorada y habiendo aprendido que era posible salir atravesando los vericuetos del laberinto, mató al Minotauro, zarpó después de haber cogido a Ariadna y a los de su edad. Ferécides, en cambio, dice que Teseo rompió las partes bajas de las naves cretenses, evitando la persecución. Demón, por su parte, dice que Tauro, el estratego de Minos, fue muerto en el puerto, combatiendo en el mar al zarpar Teseo. Ha contado Filócoro que celebrando Minos la competición, Tauro era odiado porque era la opinión general que él vencería de nuevo a todos, pues su poder era insoportable a causa de su manera de ser y tenía sobre sí la acusación de que estaba unido con Pasifae. Por ello Teseo, considerándose digno de participar en la competición, Minos se lo permitió. Siendo costumbre en Creta que fueran espectadores también las mujeres, Ariadna que estaba presente, se sintió afectada ante la misión de Teseo y admiró su forma de actuar como atleta venciendo a todos. Y asimismo contento Minos, principalmente al ser Tauro vencido y desprestigiado, devolvió a Teseo los jóvenes de poca edad y quitó el tributo a la ciudad. Y propiamente y de forma destacada, Clidemo expuso acerca de estas cosas, empezando de algún modo desde el principio, que era una norma común de los griegos que ninguna trirreme navegara desde parte alguna con más de cinco hombres, y que Jasón, el jefe de la nave Argos navegó (sin tener en cuenta esta regla y con una trirreme superior a estos hombres) eliminando del mar la piratería, y al huir Dédalo en una nave hacia Atenas, Minos persiguiéndole con grandes naves contra las normas, fue arrojado a Sicilia por una tempestad, y allí perdió la vida. Y cuando Deucalión, su hijo, que era enemigo de los atenienses, envió una delegación pidiendo que se le devolviera a Dédalo o amenazando matar a los jóvenes a los que Minos tomó como rehenes, a éste le contestó Teseo con buenas palabras, explicando que Dédalo era su primo y que estaba ligado con él según el linaje, siendo hijo de Mérope, la hija de Erecteo, y él hizo construir una flota, de una parte en el territorio de los timatades, de otra parte allí mismo, lejos de la ruta frecuentada por los extranjeros, a lo largo del Piteo en Trecén, queriendo pasar desapercibido y estando dispuestos, zarpó con Dédalo y algunos que habían huido de Creta como guías. Y no sabiendo nadie de antemano, sino pensando los cretenses que se acercaban naves amigas, habiéndose apoderado del puerto y habiendo bajado se adelantó navegando hacia Cnossos, y habiendo entablado una batalla en los puertos del laberinto, mató a Deucalión y a los doríforos. Y habiéndose colocado en el poder Ariadna, haciendo un pacto con ella, recuperó los jóvenes e hizo amistad entre atenienses y cretenses, que juraron no reemprender nunca la guerra".