Los aspirantes a caballeros experimentan un período de educación militar y moral. Si no tenían dinero para pagarse el equipo los aspirantes no pueden ser armados caballeros. En ese caso les quedan dos soluciones:
- O se quedan de escuderos
- O han de acudir a los torneos para hacerse con el equipo de algún caballero vencido y muerto
El ser armado caballero es un rito que lleva implícitas las siguientes obligaciones:
- No luchar nunca contra otros caballeros salvo que fuera por la justicia y contra los atropellos. Esta prohibición no afecta a los torneos considerados prácticas deportivas pese a acabar muchos de ellos con la muerte o invalidez de los caballeros derrotados
- No ensañarse con los débiles ni con los vencidos
- Adquirir ciertos modales
- Respeto a la fe jurada no transgrediéndola en circunstancia alguna
- Culto al arquetipo ideal de la mujer considerada un ser muy débil y necesitado de protección que es compatible con el mayor desprecio hacia las mujeres reales
Para ser noble se necesitan estos requisitos:
- Patrimonio bastante extenso
- Vasallos a su cargo
- Ocio suficiente para prepararse a la guerra
- Privanza del rey
- Linaje trasmisible por la sangre bien que existan sangres más generosas que otras como dice don Juan Manuel
Las actividades de la nobleza son:
- Adquisición del mayor número de tierras inmunes
- No mezclarse con quienes no fueran nobles de suerte que los matrimonios mixtos acarrean la pérdida de la condición nobiliaria a los aristócratas que los contraigan
La Iglesia forma la Orden Militar de la Caballería que no es identificable con las Órdenes Militares. Éstas últimas son grupos de personas (combatientes, clérigos y monjas de clausura) que se someten a una regla religiosa por lo común la del Císter. En cambio la Orden Militar de la Caballería es la unión de todos los caballeros cristianos con dos objetivos:
- Concluir la brutalidad de los caballeros
- Humanizar la guerra
- Reconocer el derecho de la Iglesia a terminar las contiendas